La Villa del Padul se encuentra situada a 13 km. de Granada, en la carretera nacional que llega hasta Motril, una vez pasado el Suspiro del Moro donde, según la leyenda, el Rey Boabdil contempló por última vez y lloró su reino perdido, dando entrada al encantador Valle de Lecrín.
Su privilegiada situación, a un paso de Granada, Sierra Nevada, La Costa y La Alpujarra, lo convierten en un lugar idóneo desde el que se pueden realizar visitas a esos enclaves turísticos de prestigio internacional.
Además, desde El Padul, también se cuenta con la posibilidad de organizar excursiones a numerosos lugares de interés dentro del termino municipal, así como con el resto del Valle, con el disfrute permanente de impresionantes vistas de Sierra Nevada.
Especial interés tienen las que pueden realizarse a la zona de La Laguna. Es éste un terreno pantanoso, parcialmente labrado, salpicado de pequeñas lagunas y numerosos manantiales que vierten sus aguas a unos canales de drenaje, denominados localmente "madres". Construidos entre los siglos XVIII y XIX, sirvieron para desaguar la primitiva laguna que llegó a tener 5 km2 de extensión. En la actualidad, a pesar de haberse reducido considerablemente la superficie encharcada, la importancia de este humedal es grande, al ser el único natural de la provincia de Granada y lugar de asentamiento de numerosas aves. Se encuentran censadas hasta 75 especies distintas incluidas las que lo utilizan como descansadero en sus migraciones. Entre las acuáticas de presencia permanente podemos señalar, varias especies de anátidas (ánade real, el silbón o el porrón común), la garza real, el aguilucho lagunero, la focha común, la gallineta, etc.
Este privilegiado lugar que, tiene gran importancia desde el punto de vista ecológico, científico y paisajístico, figura como zona protegida en su máximo grado, dentro del parque natural de Sierra Nevada, contando además con una peculiar turbera, la más meridional de Europa, en la que suelen aparecer con relativa frecuencia restos de mamut y otros animales prehistóricos. Al parecer algunos vecinos cuentan con importantes restos de estos gigantescos elefantes peludos. En el Parque de las Ciencias de Granada puede contemplarse un majestuoso colmillo de mamut paduleño.
Los numerosos estudios realizados en esta zona, son un referente internacional indiscutible para el conocimiento del paleoambiente en la región mediterránea.
En el casco urbano pueden visitarse, además de la Iglesia parroquial y la Ermita de S. Sebastián, el Castillo-Palacio de los Condes del Padul, conocido como La Casa Grande, La Fuente de los Cinco Caños y el Lavadero, el Calvario, la antigua Estación del Tranvía y el Centro Cultural F. "García Lorca", Subestación que fue de los tranvías eléctricos, de grato recuerdo para todos.
La parte alta del pueblo se caracteriza por sus calles empinadas y quebradas, desde donde se divisan espléndidas panorámicas de La Laguna, el Valle y Sierra Nevada. En éste lugar aún se conservan algunas cuevas, de las que, en un tiempo no muy lejano, dieron cobijo a un sector de la población.
El monte del Manar, es un lugar privilegiado para la practica del parapente, senderismo y rutas en bicicleta y a caballo. También tiene un gran atractivo las excursiones que se pueden realizar a la zona de la Venta del Fraile y el Barcaile, así como los refugios construidos con piedras sin argamasa repartidos por todo el termino municipal, con un más que posible antecedente ibero.
La gastronomía local es rica y variada, destacando los productos derivados del cerdo y los exquisitos dulces fabricados con técnicas artesanales.
El calendario está salpicado por numerosas fiestas, entre las que destacan las del Patrón S. Sebastián los días 19 y 20 de enero, con la salida a por leña y sus típicas hogueras. El Carnaval y la Semana Santa, en la que se procesionan hasta 12 pasos en la tarde-noche del Viernes Santo, y que está considerada como una de las más importantes de la provincia. La romería de S. Isidro, la Semana Cultural en Agosto y la Feria Real de Ganado a finales de Septiembre. Coincidiendo con el puente de la Virgen del Pilar se celebra la Feria Agroalimentaria, del Turismo y la Artesanía de las comarcas del Valle de Lecrín y el Temple, y para finalizar el año, la Fiesta de la Matanza y el Mosto coincidiendo con el puente de la Constitución. Son numerosas las actividades músico-culturales.
El Padul, con sus mas de 7.000 h., es un lugar con sabor a pueblo, en el que se puede disfrutar de la tranquilidad de un ambiente rural y de sus numerosas tradiciones.
J. Cenit
